Confrontando il discorso di Obama a L’Avana con quello di Reagan a Mosca


25 Mar 2016

di/por Stephen Sestanovich*The Wall Street Journal –  trad. Tio Gigi

icona_Italia – Prima di ascoltare il discorso di Barack Obama a L’Avana, ho cercato (il discorso) all’Università Statale di Mosca del maggio 1988 di Ronald Reagan. È possibile effettuare un confronto istruttivo: discorsi molto simili, ma molto diversi politicamente.

Alcune delle somiglianze riflettono l’arte degli scrittori dei discorsi. Visitando L’ Avana si invoca José Martí ; se si visita Mosca, si parla di Tolstoj e Dostoevskij. Gli esploratori russi e americani attraversano la regione artica? Sì, e Jackie Robinson gioca a baseball a Cuba. Il presidente degli Stati Uniti , entrando nelle virtù del suo sistema politico , loda sempre la profondità spirituale e la forza dei suoi anfitrioni. (La frase di elogio del presidente Reagan era indirizzata alla “vera grandezza del cuore e all’anima della terra russa“). E lui non mancò di far notare il numero delle persone che lasciarono il vecchio paese e che contribuirono alla prosperità degli Stati Uniti, mentre il Presidente Obama ha parlato del numero di cubani americani che hanno lasciato Cuba e su quanto ora vogliono lavorare per la sua rinascita. Entrambi hanno posto in prospettiva la relazione con il paese con una mossa politicamente astuta.

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Il messaggio centrale di entrambi i discorsi é, naturalmente, lo stesso: dar fiducia alla gente, far liberare la loro energia e far miracoli, non solo economicamente, ma anche politicamente e moralmente. Entrambi i presidenti hanno usato le loro biografie con buoni risultati -il Sig. Reagan per sostenere i diritti dei lavoratori (“Mi sono unito allo sciopero, e sono orgoglioso nel dire che abbiamo vinto“); il Sig. Obama per dare alcuni suggerimenti specifici sulle relazioni razziali in Cuba. Reagan usò la sua descrizione del progresso in tutto il mondo per abbattere i miti fondatori del comunismo sovietico. Ancora Reagan chiese tabula rasa della storia per concentrarsi sul futuro: “Non sono venuto qui per parlare delle realtà di oggi, ma delle possibilità di domani”.

Perché, mi sono chiesto, Obama non ha usato qualche parte di questa frase del discorso del suo predecessore: ” In America Latina negli anni 70, solo un terzo della popolazione viveva sotto un governo democratico; … oggi più del 90% “.

Nonostante le loro somiglianze, la grande differenza tra ciò che Ronald Reagan ha detto a Mosca e quello che Obama ha detto a L’Avana é il modo in cui hanno parlato. Reagan pensò di poter usare l’umorismo per rendere la sua idea . Quale modo migliore per affrontare le contraddizioni del sistema sovietico con una battuta su burocrati seduti sulle proprie terga? L’ approccio sbagliato ha spinto a equivocare il suo discorso. (Ci si chiede che cosa il presidente realmente pensava quando ha riassunto la Perestroika di Mikhail Gorbachev con la famosa frase del rapinatore di banche Butch Cassidy al saltare una cascata: “You crazy fool, the fall will probably kill you” ( Pazzo da legare, la caduta probabilmente lo ucciderà ). In ogni caso, lo humor ha permesso al Sig. Reagan di esprimere il suo disprezzo senza mostrare rabbia. Obama ha fatto riferimento alle “differenze” con la leadership cubana, come se non ci fossero due facce della discussione. Reagan-per ingenuità o per saggezza – diede per scontato che il pubblico avesse inteso le parole di Cassidy come uno scherzo.

* Stephen Sestanovich, professore alla Columbia University e membro anziano del Council on Foreign Relations, è l’autore di “Massimalista: l’America nel mondo da Truman a Obama”. Twitter: @ssestanovich.

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icona_Cuba – Comparando el discurso de Obama en La Habana con el de Reagan en Moscú

Antes de escuchar el discurso de Barack Obama en la Habana, busqué Moscow State University from May 1988 (Unversidad Estatal de Moscú, mayo de 1988), de Ronald Reagan. Se puede hacer una comparación instructiva: discursos muy similares, muy diferentes políticos.

Reagan

Algunas de las similitudes reflejan el arte de los escritores de los discursos. Visitando a La Habana, se invoca José Martí; si se visita a Moscú, se habla de Tolstoi y Dostoievski. ¿Los exploradores rusos y americanos se cruzan en el Ártico? Sí, y Jackie Robinson jugó pelota en Cuba. Si el presidente de EE.UU. pedalea en las virtudes de su sistema político siempre elogia la profundidad espiritual y la resistencia de sus anfitriones. (La frase de elogio del presidente Reagan iba dirigida a “la verdadera grandeza de corazón y al alma de la tierra rusa”). Y él no dejó de notar la cantidad de gente que abandonó el viejo país y había contribuido a la prosperidad de Estados Unidos, mientras el Presidente Obama habló acerca de la cantidad de cubanoamericanos que abandonaron Cuba, y lo mucho que desean ahora trabajar para su renacimiento. Ambos ponían en perspectivas la relación con el país, en una movida políticamente astuta.

El mensaje central de ambos discursos fue, por supuesto, la misma: confiar en la gente, liberar su energía y hacer maravillas, no sólo en lo económico, sino también en lo político y lo moral. Ambos presidentes utilizaron sus biografías con buenos resultados -el Sr. Reagan para apuntalar los derechos de los trabajadores (“Me uní a la huelga, y estoy orgulloso al decir que ganamos”); el Sr. Obama para hacer algunas sugerencias puntuales sobre las relaciones raciales en Cuba. Reagan utilizó su descripción de los avances en todo el mundo para perforar los mitos fundadores del comunismo soviético. También Reagan pidió borrón y cuenta nueva de la historia y enfocarse en el futuro: “No he venido aquí a hablar de las realidades de hoy, sino de las posibilidades de mañana”.

¿Por qué, me preguntaba, no utilizó el Sr. Obama alguna versión de esta frase del discurso de su antecesor: “En América Latina en la década de 1970, sólo un tercio de la población vivía bajo el gobierno democrático; hoy en día más del 90% lo hace”?

A pesar de sus similitudes, la gran diferencia entre lo que Ronald Reagan dijo en Moscú y lo que dijo Obama en La Habana fue la forma en que hablaron. Reagan pensó que podía usar el humor para hacer su punto. ¿Qué mejor manera de enfrentarse a las contradicciones del sistema soviético que con una broma sobre los burócratas sentados en sus traseros? El enfoque ligero provocó que se equivocara al leer su discurso. (Uno se pregunta lo que el presidente podría haber estado pensando cuando resumió la Perestroika de Mijaíl Gorbachov con la famosa frase del ladrón de bancos Butch Cassidy al saltar sobre una cascada: “You crazy fool, the fall will probably kill you” (“Tonto loco, la caída probablemente lo matará”) De todos modos, el humor permitió al Sr. Reagan expresar su desprecio sin demostrar enfado. Obama se refirió a las “diferencias” con la dirección cubana, como si no hubieran dos lados en el argumento. Reagan -ya sea por ingenuidad o por sabiduría- asumió que el auditorio había entendido lo de Cassidy como una broma.

*Stephen Sestanovich, profesor de la Universidad de Columbia y miembro principal del Consejo de Relaciones Exteriores, es el autor de “Maximalist: America in the World From Truman to Obama”. Su usuario en Twitter: @ssestanovich.

 

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